Un nuevo hábito que he implementado este 2020 son las duchas frías. Quienes me conocen saben mi “aversión” al frío, pero lo que empezó como un experimento ha resultado ser uno de los mejores hábitos para mi salud física y mental.

Si es tu primera vez, empieza poco a poco, bajando la temperatura del agua gradualmente. Al inicio, 30 segundos pueden ser suficientes y, poco a poco, puedes ir incrementando a 60 segundos, 90 segundos…o hasta 5 minutos.

Además de ser el mejor activador por las mañanas y un gran sustituto del café, los beneficios de las duchas frías (o bañeras para los más atrevidos) son múltiples:

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